FAEIGA, Federación de Asociaciones de Empresas Instaladoras de Galicia

Comunicado en relación a la publicación del Decreto 133/2021, de 23 de septiembre, de la Xunta de Galicia

Estimado/a asociado/a:

Pasamos a informarte que el pasado día 11 de los corrientes el DOG publicó el decreto 133/2021, de 23 de septiembre, por el que se crea el “Registro de Empresas Instaladoras de Fontanería de Galicia y el Registro de Instalaciones Interiores de Suministro de Agua en Galicia”, de la Vicepresidencia Segunda y Consellería de Economía, Empresa e Innovación.

El citado decreto se corresponde en su integridad con el texto del borrador facilitado en su día por la Consellería y que fue amplia y legalmente enmendado en su fase de exposición pública por parte de los miembros de la Federación, ya que el registro de empresas e instalaciones se considera voluntario.

Si bien, respecto al borrador inicial, dieron marcha atrás en la propuesta de crear una especia de sello de calidad denominado QFegafon conforme proponía la asociación coruñesa Agasca, ahora con su publicación se confirma el absurdo planteado por la Consellería, por el que renuncia a la labor de control e inspección que le es propia, legislando una solución equiparable a la de una agrupación amparada en una marca comercial o de calidad, tal como podría hacer, por ejemplo, Faeiga, publicando en su portal web el listado de miembros de las asociaciones que componen la federación, ya que los requisitos señalados en el decreto en cuestión para acceder al registro voluntario son prácticamente los mismos que exigen las asociaciones que conforman Faeiga para cursar las altas de sus socios. Paradójicamente, estamos ante una situación por la que las asociaciones que componen Faeiga tienen un control más estricto sobre sus miembros que ejercen la actividad de Fontanería, de la que tiene la propia Consellería responsable del sector.

Por si fuera poco, con la publicación de este decreto, se ratifica la fórmula por la que cualquier persona pueda ejercer legalmente en Galicia la actividad de la Fontanería, aunque no tenga los conocimientos y experiencia mínimos imprescindibles, facilitando además la economía sumergida con todo lo que ello representa, tal como reconoce la propia Consellería al mantener en el preámbulo del decreto que “la experiencia de estos últimos años muestra que la economía sumergida creció exponencialmente en este sector, como consecuencia, entre otras causas, de la citada liberalización, que supuso un drástico cambio en un sector tradicionalmente regulado”.

Con la publicación de este Decreto la Consellería da el golpe de gracia al sector de la Fontanería, ya que, a la vez de mantener la libertad de ejercicio de la actividad, crea un registro para aquellas empresas que voluntariamente consideren registrase, donde se les exige un alto nivel de condiciones societarias para su inscripción, así como la obligación de los mismos de “inscribir todas las instalaciones de suministro de agua que se ejecuten”. Un sinsentido de difícil explicación, máxime si parte de una institución legislativa, que renuncia a condición esencial de órgano regulador y por la que tiene razón de ser, y dicta una norma bajo el rango de decreto por la que se establece que cada uno haga lo que considere, que todo es legal y todo vale.

Desconocemos las razones del empecinamiento demostrado en este asunto por la Consellería, –descartadas en su día y de forma sobrada las técnicas y legales–, adoptando esta posición política que, sin embargo, fue resuelta con éxito en otras autonomías como ya se informó ampliamente y así se le expuso a la Consellería a través de diversos escritos y alegaciones en estos últimos años, además de las reuniones mantenidas con sus responsables políticos.

Los servicios jurídicos de Faeiga está estudiando esta situación, y en breve se adoptarán las acciones oportunas de que las que os iremos informando puntualmente.