EL 11 DE MARZO SE CELEBRÓ EL DÍA MUNDIAL DE LA FONTANERÍA

El 11 de marzo se celebró el Día Mundial de la Fontanería –World Plumbing Day– organizado por el World Plumbing Council, organismo internacional de empresas y profesionales de la fontanería y saneamiento, en el que se pretende sensibilizar a la sociedad en general sobre el papel fundamental que la fontanería desempeña en la protección de la salud pública y el cuidado del medio ambiente.

Para Faeiga y las asociaciones que la componen, el Día Mundial de la Fontanería va más allá de la celebración profesional de los que componemos el sector, siendo además una fecha en la que se pone de relieve la reivindicación que mantenemos desde hace años cual es la recuperación en Galicia de la regulación de la actividad, mejorando así la profesión, azotada por la falta de control sobre las empresas por parte de la Administración, la economía sumergida y los altos índices de intrusismo profesional, lo que no solo repercute a las empresas del sector, sino también al usuario final que se encuentra desprotegido ante esta situación.

Desde que en el año 2011 la Consellería de Industria de la Xunta de Galicia deroga la Fontanería como actividad regulada basándose en una adaptación legislativa del Parlamento Europeo, se crea un vacío normativo que en la comunidad autónoma gallega -al contrario de lo que ocurre el otras comunidades autónomas que fueron capaces de adaptarse a la nueva legislación-, por el que el sector de la Fontanería sufre una degradación paulatina como bien reconoce la propia Consellería de Industria en sus documentos normativos cuando dice que “la experiencia de estos últimos años muestra que la economía sumergida creció exponencialmente en este sector, como consecuencia, entre otras causas, de la citada liberalización, que supuso un drástico cambio en un sector tradicionalmente regulado”.

Por si fuera poco, tras años de lucha por parte de Faeiga y sus asociaciones en las que se trató de buscar una salida consensuada con la Consellería, conforme llevaron a cado en otras autonomías, el gobierno gallego publica en el pasado mes de octubre el Decreto 133/2021 por el que se regulariza la fontanería en Galicia con un registro voluntario de empresas instaladoras e instalaciones llevadas a cabo por esas empresas, frente a la demanda razonada y lógica llevada a cabo por el sector de implantar un registro obligatorio de empresas e instalaciones.

Es decir, se mantiene la situación por la que la Administración renuncia al control de las empresas de fontanería e instalaciones interiores de suministro de agua, cuando estamos hablando de la ejecución y mantenimiento de instalaciones de agua potable, agua caliente sanitaria y eliminación de aguas sucias, cono todo lo que ello comporta para la salud de los ciudadanos y el medio ambiente. Además, hay otros perjuicios añadidos para la sociedad como es todo lo que conlleva la economía sumergida, que en el sector se estima en un 25%, y que afecta al pago de impuestos, contratación irregular de trabajadores, falta de responsabilidad civil por daños en las instalaciones y usuarios, etc.

El fiasco que resultó la presentación oficiosa el día 5 de febrero del nuevo registro voluntario de empresas en la última Feria Enerxetika celebrada en Silleda, pone de relieve lo absurdo de la situación y la falta de credibilidad de la Consellería en este asunto. Es por ello, que parlamentarios gallegos conocedores de la situación y cumpliendo su compromiso como miembros del máximo órgano legislativo gallego, promovieron liderados por el Grupo Parlamentario PSG-PSOE una proposición no de ley que se debatió el pasado día 10 de febrero dentro de la Comisión 6ª (Parlamento de Galicia), con el fin de solventar esta lamentable situación, propuesta a la que se sumó el Grupo Parlamentario del BNG apoyando la iniciativa.

Faeiga seguirá luchando para conseguir en Galicia una regulación del sector de la Fontanería, conforme disponen otras comunidades autónomas, defendiendo el sector, de forma que se pueda garantizar la calidad del servicio a la sociedad a la que se debe, como empresas de servicios esenciales que son las instaladoras de Fontanería.